El zapato de Cenicienta.

Todos hemos crecido con los cuentos clásicos. Los hemos visto, oído y leído cientos de veces. Pues bien, una mañana, cuando mi hijo Dáriel tenía unos seis años, me preguntó: " Papá, en el cuento de la Cenicienta, si el hechizo terminaba a las doce, ... ¿por qué no desapareció el zapato?"